Las cartas son preciosas, los nombres suenan a misterio y quizá te da un poquito de miedo empezar. Esta guía de tarot para principiantes te cuenta su historia real, te presenta las cartas en palabras sencillas y te enseña a usarlo como espejo para conocerte, no como un oráculo que decide por ti.
El tarot es una baraja de 78 cartas: 22 arcanos mayores y 56 menores, repartidos en cuatro palos. Nació como juego en la Italia del siglo XV y siglos después se empezó a usar para adivinar. Para empezar, puedes usarlo como espejo: sacas una carta, miras la imagen y te haces una pregunta abierta.
Muchas mujeres llegan al tarot por curiosidad, por una tía que «echaba las cartas» o por una amiga que lo usa para escribir en su diario. Cualquiera de esas puertas sirve. Aquí te proponemos una forma sencilla de empezar, que respeta tu fe o tu manera de ver la vida.
Esta guía es parte de nuestra colección de bienestar holístico, donde exploramos las prácticas espirituales con curiosidad y con los pies en la tierra.
Una historia que empezó como juego
Antes de leer la suerte, el tarot sirvió para jugar. Según el museo The Strong, dedicado a la historia del juego, los historiadores sitúan su origen hacia la década de 1440, en ciudades italianas como Venecia, Milán, Florencia y Urbino.
Entre las cartas más antiguas que se conservan están las que se pintaron para las familias Visconti y Sforza, de Milán. La Morgan Library de Nueva York guarda varias, fechadas hacia 1450-1480. El juego, hoy conocido como tarocchi, era de bazas, con cartas de triunfo, y todavía se juega en partes de Europa.
La lectura de las cartas llegó mucho después. En la Francia de la década de 1780, varios autores les atribuyeron significados ocultos y afirmaron que el tarot venía del antiguo Egipto. Según el Museo Victoria and Albert de Londres, ese origen egipcio sigue sin demostrarse.
En 1909 apareció la baraja Rider-Waite-Smith, hoy una de las más conocidas para la lectura. Y si alguna vez jugaste con baraja española, te va a sonar familiar: copas, bastos, oros y espadas se parecen mucho a los palos italianos del tarot, coppe, bastoni, denari y spade.
Lo que dice la evidencia
Las cartas se diseñaron para jugar, y los significados que hoy leemos los fueron escribiendo distintos autores a partir del siglo XVIII. No conocemos evidencia de que una carta pueda anunciar lo que va a pasar, así que aquí la usamos para otra cosa.
Lo que sí puede pasarte al mirar una imagen llena de símbolos es que aparezcan recuerdos, miedos, deseos o respuestas que ya intuías. Usado así, el tarot es un pretexto hermoso para hacerte buenas preguntas.
Los arcanos mayores, en palabras sencillas
Muchas lecturas modernas ven en los 22 arcanos mayores un viaje: del Loco que se lanza a la aventura al Mundo que cierra un ciclo. Los nombres y el orden cambian un poco según la baraja; aquí van como temas para reflexionar, no como sentencias.
- El Loco: empezar algo nuevo con confianza y un poco de locura buena.
- El Mago: tienes más recursos de los que crees.
- La Sacerdotisa (o La Papisa): la intuición, lo que sabes sin palabras.
- La Emperatriz: la abundancia, el cuidado, el cuerpo, lo que florece.
- El Emperador: la estructura, el orden y tus propias reglas.
- El Hierofante (o El Papa): las tradiciones, las enseñanzas y quién te guía.
- Los Enamorados: las elecciones del corazón y los valores.
- El Carro: avanzar con determinación.
- La Fuerza: la valentía suave, la que no necesita gritar.
- El Ermitaño: el silencio y la búsqueda interior.
- La Rueda de la Fortuna: los ciclos y lo que no controlas.
- La Justicia: la verdad, las consecuencias, el equilibrio.
- El Colgado: la pausa y el cambio de perspectiva.
- La Muerte: casi nunca se lee literal; habla de cierres y transformaciones.
- La Templanza: la paciencia y la mezcla justa.
- El Diablo: los apegos y lo que te ata.
- La Torre: lo que se derrumba para que veas con claridad.
- La Estrella: la esperanza después de la tormenta.
- La Luna: los miedos, los sueños y lo que aún no se ve claro.
- El Sol: la alegría, la vitalidad, la claridad.
- El Juicio: un llamado, un despertar, una segunda oportunidad.
- El Mundo: la plenitud y el cierre de un ciclo.
Los cuatro palos de los arcanos menores
Los 56 arcanos menores hablan de la vida diaria. Cada palo tiene cartas del as al diez y cuatro figuras: sota o paje, caballo o caballero, reina y rey.
- Copas: las emociones, el amor, la amistad, los vínculos.
- Bastos: la energía, la creatividad, el deseo, los proyectos.
- Oros: el cuerpo, la casa, el trabajo, el dinero, lo que se puede tocar.
- Espadas: los pensamientos, las palabras, las decisiones y los conflictos.
Un consejo de tarot para principiantes: no necesitas memorizar las 78 cartas. Empieza por la imagen: ¿qué hace la persona? ¿Qué colores ves? ¿Qué sientes? Después, si quieres, busca el significado tradicional.
Cómo usar el tarot como espejo: preguntas que sí abren
La calidad de una lectura depende de la pregunta. Las preguntas de sí o no, o las que intentan adivinar lo que hará otra persona, te dejan esperando. Las preguntas abiertas te devuelven las riendas.
Preguntas que te cierran
- ¿Me va a escribir?
- ¿Me van a dar el trabajo?
- ¿Cuándo voy a conocer a alguien?
- ¿Me conviene mudarme, sí o no?
Preguntas que te abren
- ¿Qué necesito ver de esta situación?
- ¿Qué puedo cuidar mientras espero una respuesta?
- ¿Qué parte de mí está pidiendo atención?
- ¿Qué me ayudaría a decidir con más calma?
- ¿Qué estoy lista para soltar?
Para decisiones de salud, dinero o asuntos legales, apóyate en profesionales: las cartas pueden ayudarte a ordenar lo que sientes, pero no a decidir por ti. Para las decisiones grandes de la vida, te puede servir esta guía para decidir según tus valores.
Tarot para principiantes: tu primera tirada de 3 cartas
Esta tirada sencilla está pensada para escribir, no para adivinar. Cada carta responde a una pregunta, y tú eres quien conecta los puntos.
Tu tirada en 15 minutos
Necesitas tu baraja, tu cuaderno, una pluma y, si te gusta, una vela o un café.
- Respira tres veces y escribe arriba de la hoja tu pregunta abierta.
- Baraja a tu ritmo, sin prisa, pensando en tu pregunta.
- Saca tres cartas y colócalas en fila, de izquierda a derecha.
- Carta 1: lo que siento hoy. Carta 2: lo que necesito mirar. Carta 3: un paso amable.
- Antes de buscar significados, describe cada imagen: colores, personajes y lo que te hace sentir.
- Después, si quieres, lee el significado tradicional y anota qué te resuena y qué no.
- Cierra con una frase: «Hoy me llevo…».
Si te gusta escribir, en nuestras 40 preguntas para tu diario encontrarás más ideas para seguir. Si una carta toca algo difícil, el trabajo de sombra hecho con cuidado puede ser un buen siguiente paso. Y si prefieres una sola pregunta al día, te espera en el ritual diario de La Voz.
Una nota con respeto para cada fe
En La Voz caben lectoras católicas, evangélicas, de otras creencias, espirituales sin religión y escépticas curiosas. Si tu fe te pide no usar cartas, esa convicción merece todo el respeto.
Si quieres, puedes vivir este ejercicio como una pausa con imágenes, como arte que te hace pensar, o hacerlo sin cartas: una pregunta abierta, tu diario y, si eres creyente, una oración. Y si decides que el tarot no es para ti, también está bien.
Una carta no te dice quién eres; te ayuda a preguntártelo.
Para tu cafecito
- ¿Qué pregunta de sí o no llevas tiempo haciéndote, y cómo sonaría como pregunta abierta?
- Si tu vida de este mes fuera una carta, ¿qué imagen tendría?
- ¿Qué respuesta ya intuyes, aunque te cueste decirla en voz alta?
Preguntas frecuentes
¿Es malo leerme el tarot a mí misma?
Hay quien dice que no se debe, pero si lo usas para reflexionar, no hay ninguna regla que te lo impida. El reto es la honestidad: cuando deseas mucho una respuesta, es fácil ver solo lo que quieres ver. Si estás muy angustiada, espera a sentirte más tranquila o habla con alguien de confianza.
Si la angustia no se va, en nuestros recursos de apoyo encontrarás líneas de ayuda; en EE. UU. puedes llamar al 988 o enviarle un texto con la palabra AYUDA para recibir atención en español.
¿Cuántas cartas tiene el tarot?
La baraja más común tiene 78: 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores, divididos en copas, bastos, oros y espadas. Algunas barajas modernas cambian nombres o detalles, pero la estructura suele ser la misma.
¿Qué baraja conviene para empezar?
Si buscas una baraja de tarot para principiantes, elige una cuyas imágenes te gusten y te inviten a mirar. Muchas personas empiezan con barajas de estilo Rider-Waite-Smith porque sus escenas son fáciles de describir. No necesitas gastar mucho, ni esperar a que te la regalen, como dice una creencia popular.
¿El tarot predice el futuro?
No conocemos evidencia de que pueda hacerlo. Aquí lo usamos de otra manera: como un espejo para pensar el presente. Tu futuro se va armando con tus decisiones, tus circunstancias y la gente que te rodea.
¿Hay que memorizar todos los significados?
No. Empieza por describir lo que ves y lo que sientes. Con el tiempo, los significados tradicionales se vuelven familiares, y tu propia lectura de cada carta también cuenta.
Fuentes consultadas
- From Playing Cards to Divination, The Strong National Museum of Play (consultado en octubre de 2026).
- Visconti-Sforza Tarot Cards, The Morgan Library & Museum (consultado en octubre de 2026).
- A history of tarot cards, Victoria and Albert Museum (consultado en octubre de 2026).
