Servicio

Brindar ayuda de manera espontanea en los detalles mas pequenos, habla de nuestro alto sentido de colaboracion para hacer la vida mas ligera a los demas. Servir es ayudar a alguien de manera espontanea, como una actitud permanente de colaboracion hacia los demas. La persona servicial lo es en su trabajo, con su familia, pero tambien en la calle ayudando a otras personas en cosas aparentemente insignificantes, pero que van haciendo la vida mas ligera. Todos recordamos la experiencia de algun desconocido que aparecio de la nada justo cuando necesitabamos ayuda que sorpresivamente tras ayudarnos se pierde entre la multitud.

Las personas serviciales viven continuamente estuvieran atentas, observando y buscando el momento oportuno para ayudar a alguien, aparecen de repente con una sonrisa y las manios por delante dispuestos a hacernos la tarea mas sencilla, en cualquier caso, recibir un favor hace nacer en nuestro interior un profundo agradecimiento.

La persona que vive este valor, ha superado barreras que al comun de las personas parecen infranqueables:

– El temor a convertirse en el “hacelo todo”, en quien el resto de las personas descargara parte de sus obligaciones, dando todo genero de encargos, y por lo tanto, aprovecharse de su buena disposicion.

La persona servicial no es debil, incapaz de levantar la voz para negarse, al contrario, por la rectitud de sus intenciones sabe distinguir entre la necesidad real y el capricho.

– Vernos solicitados en el momento que estamos concentrados en una tarea o en estado de relajacion (descansando, leyendo, jugando, etc.), se convierte en un verdadero atentado. Que molesto es levantarse a contestar el telefono, atender a quien llama la puerta, ir a la otra oficina a recoger unos documentos.. Por que “yo” si hay otros que tambien pueden hacerlo?

Quien ha superado a la comodidad, ha entendido que en nuestra vida no todo esta en el recibir, ni en dejar la solucion y atencion de los acontecimientos cotidianios, en manios de los demas.

– La pereza, que va muy de la mano a la comodidad tambien tiene un papel decisivo, pues muchas veces se presta un servicio haciendo lo posible por hacer el menor esfuerzo, con desgano y buscando la manera de abandonarlo en la primera oportunidad. Es claro que somos capaces de superar la apatia si el favor es particularmente agradable o de alguna manera recibiremos alguna compensacion. Cuantas veces se ha visto a un joven protestar si se le pide lavar el automovil..! pero cambia su actitud radicalmente, si existe la promesa de prestarselo para salir con sus amigos.

Todo servicio prestado y por pequeno que sea, nos da la capacidad de ser mas fuertes para vencer la pereza, dando a quienes nos rodean, un tiempo valioso para atender otros asuntos, o en su defecto, un momento para descansar de sus labores cotidianas.

La rectitud de intencion siempre sera la base para vivir este valor, se nota cuando las personas actuan por interes o conveniencia, llegando al extremo de exagerar en atenciones y cuidados a determinadas personas por su posicion social o profesional, al grado de convertirse en una verdadera molestia. Esta actitud tan desagradable no recibe el nombre de servicio, sino de “servilismo”.

Algunos servicios estan muy relacionados con nuestros deberes y obligaciones, pero como siempre hay alguien que lo hace, no hacemos conciencia de la necesidad de nuestra intervencion, por ejemplo:

– Pocos padres de familia ayudan a sus hijos a hacer los deberes escolares, pues es la madre quien siempre esta al pendiente. Darse tiempo para hacerlo, permite al conyuge dedicarse a otras labores.

– Los hijos no ven la necesidad de colocar la ropa sucia en el lugar destinado, si es mama o la empleada del hogar quien lo hace regularmente.

Algunos otros detalles de servicio que pasamos por alto, se refieren a la convivencia y a la relacion de amistad:

– No hace falta preocuparse por preparar la cafetera en la oficina, pues (el o ella) lo hace todas las mananas.

– En las reuniones de amigos, dejamos que (ellos, los de siempre) sean quienes ordenen y recojan todo lo utilizado, ya que siempre se adelantan a hacerlo.

No podemos ser indiferentes con las personas serviciales, todo lo que hacen en beneficio de los demas requiere esfuerzo, el cual pasa inadvertido por la forma tan habitual y natural con que realizan las cosas.

Como muchas otras cosas en la vida, el adquirir y vivir un valor, requiere disposicion y repeticion constante y consciente de acciones encaminadas para lograr el proposito. Hagamos unas breves consideraciones:

– Esforzarnos por descubrir pequenos detalles de servicio en lo cotidiano y lo comun: ayudar a recoger los platos despues de la comida, mantener en orden los efectos personales (sea en casa o el trabajo), ceder el paso o el lugar a una persona, llevar documentos u objetos en vez de esperar que alguien venga por ellos.. Existen multiples oportunidades y el realizar cada una de ellas, nos capacita para hacer un mayor esfuerzo en lo sucesivo.

– Observa cuantas cosas hacen los demas por tu persona y sin que lo pidas. Cada una de ellas puedes convertirla en un proposito y una accion personal.

– Dejar de pensar que “siempre me lo piden a mi”. Observa cuantas veces te niegas a servir, seguramente muchas y frecuentemente. Existe un doble motivo para esta insistencia, primero: que nunca ayudas, y segundo: se espera un dia poder contar contigo.

– Si algo se te pide no debes detenerte a considerar lo agradable o no de la tarea, sin aplazar el tiempo, comenzar inmediatamente sin considerarlo una carga.

Esperar a recibir atenciones tiene poco merito y cualquiera lo hace, para servir eficazmente hace falta iniciativa, capacidad de observacion, Generosidad y vivir la Solidaridad con los demas, haciendo todo aquello que deseamos que hagan por nosotros, viendo en los demas a su otro yo.
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